martes, junio 04, 2024

Un nuevo comienzo en Portugal... ¿ y por qué tan lejos? preguntaba la gente

Después de 51 años en Venezuela, el país que me vio crecer, decidí junto a mi esposo y mis padres, de 77 y 72 años, emprender una nueva aventura en Portugal. No fue una decisión fácil. Dejar atrás décadas de recuerdos, amigos y un legado profesional construido con dedicación y amor en la universidad, no fue ni es sencillo. Sin embargo, las circunstancias y el deseo de una vida mejor nos impulsaron a dar este gran paso.

 ¿y por qué tan lejos? preguntaba la gente. Las razones para elegir Portugal eran claras y fueron varias, desde las más obvias hasta las que tú si no fuera por este relato, imaginaríass. 

En noviembre del año 2022, estuvimos indagando mi esposo y yo algunos países donde la tecnología, el internet y la luz no fallara para trabajar online, incluso fue nuestro primer encuentro con la palabra  Nómada Digital, esto llamó poderosamente nuestra atención y Portugal saltó a la vista porque ofrece Visado para personas que trabajamos Online.

Este país, con su rica historia y su acogedora cultura, nos ofrecía una nueva oportunidad. Portugal nos prometía seguridad, estabilidad económica y una calidad de vida que en Venezuela ya no podíamos encontrar. Mis padres, en su vejez, necesitaban atención médica confiable y accesible, algo que en nuestro país natal se había vuelto cada vez más difícil de obtener. Además, el sistema de salud portugués es uno de los mejores de Europa, garantizando una atención digna y oportuna.

La educación y la investigación en Portugal también fueron factores determinantes en nuestra decisión. Como profesora universitaria, la posibilidad de continuar mi carrera en un entorno académico en avance constante y en crecimiento era emocionante. Portugal tiene un sistema educativo que valora y promueve la investigación, lo que me permitiría seguir contribuyendo al conocimiento y formando futuras generaciones.

Además, no sé si ustedes lo sabían, pero en Portugal se encuentra La Universidad de Coimbra, En 2013, la Unesco eligió el campus histórico de la Universidad de Coímbra como Patrimonio de la Humanidad

El idioma fue otro aspecto que consideramos y se ha convertido en todo un desafío aprender a comunicarnos adecuadamente. Aunque el portugués no es idéntico al español, nuestras lenguas comparten raíces similares, lo que facilita la adaptación. Además, la calidez y amabilidad de los portugueses, quienes reciben con los brazos abiertos a los inmigrantes, hicieron que nos sintiéramos bienvenidos desde el primer momento.

No puedo olvidar mencionar la belleza natural de Portugal, con sus paisajes variados que van desde las impresionantes playas del Algarve hasta los verdes viñedos del Duero. Este país nos ofrece un entorno donde podemos disfrutar de la naturaleza, la gastronomía y una vida tranquila, algo que anhelábamos desde hace tiempo.

Con todo esto en mente, hicimos las maletas (qué ese es otro relato que luego te contaré) mis recuerdos en mi memoria, lo esencial en dos maletas y la vida por delante. La despedida fue agridulce, dejando atrás una tierra que siempre será parte de nosotros y está por mis venas, con la esperanza y la certeza de que este nuevo comienzo nos traerá prosperidad y paz.

Así es que aquí estamos, en Portugal, comenzando de nuevo. Si, después de medio siglo, decidí dar este paso, es porque comprendí que a veces, para florecer, es necesario buscar nuevos horizontes. 

No teman al cambio. Si sienten que su vida ya no puede crecer en su entorno actual, atrévanse a buscar nuevos caminos. La vida es un viaje, y cada destino es una oportunidad para renacer.

En el próximo post espero disfrutes de nuestras experiencias durante el viaje y conozcas un poco una razón que guardo en mi corazón que también me hace tan familiar esta tierra y extrañando mi hogar, a mi Linda, a mi gente, los veo en cada uno de mis nuevos hermanos Portugueses.

Un nuevo comienzo en Portugal... ¿ y por qué tan lejos? preguntaba la gente

Después de 51 años en Venezuela, el país que me vio crecer, decidí junto a mi esposo y mis padres, de 77 y 72 años, emprender una nueva aven...